Descripción:
¿Te gusta perder? Una pregunta que de primera instancia parece absurda si naturalmente a nadie nos gusta perder. Además, a quien le va gustar perder cuando el Señor ha dicho que somos más que vencedores (Romanos 8:37) ¿Por qué perder, si definitivamente ganar es bueno? Hoy el Señor quiere demostrarte que para ganar todas esas bendiciones que su palabra habla, y ser esos más que vencedores, primero debemos perder, sí ¡Perder!
La palabra dice que el que pierde su vida por causa de Él, entonces la encontrará (Mateo 10:39). Y es que la palabra se refiera a perder las cosas que hacen vanas nuestra vida humana, perder nuestro orgullo para ganar su misericordia; perder lo que nos aferra a la tierra, para ganar la vida eterna, así como el humillándose al extremo perdió su vida para darnos vida eterna y estar sentado a la diestra del Padre.
En esta enseñanza el Señor quiere demostrarnos que hay cosas que nos son necesarias perder, para poder ganar algo mucho mejor y cómo reaccionamos ante las perdidas también nos ayuda a tener la esperanza puesta en el Señor. Es por ello que no olvides que la fe (hebreos 11:1, romanos 8:10) es lo que nos fortalece en los momentos de perdida, por la esperanza que veremos un mejor resultado. No desmayes en medio de la tribulación, pues hoy el Señor quiere que salgas aprobado para darte un galardón eterno (Romanos 5:1-5). Te exhorto a que leas el Salmo 25 como una oración en medio de la prueba. ¡Maranata!
