Descripción:
Hemos aprendido que en los últimos tiempos habrá un ataque fuerte hacia nuestra fe y es por eso que debemos estar equipados con la herramienta de la oración.
¿Pero como nos puede hacer tambalear nuestra fe? El enemigo es experto en contristarnos, y aprovechar cualquier factor a nuestro alrededor para que dejemos de confiar, y nos angustiemos, pero hay un consejo que nos da la palabra ¿Alguno está triste o sufriendo? Que haga oración (Santiago 5:16). Es decir que en la oración encontramos un secreto, un consuelo y comunión con el Padre que tiene control de todo.
Sin embargo, este mismo consejo aclara dos elementos importantes “la oración perseverante de justo es poderosa”, es decir que debemos ser constantes, pues el padre busca la fidelidad en nosotros (Mateo 6:6), es está esperando que nos acerquemos en todo tiempo, no solo en la necesidad.
En esta enseñanza veremos como la actitud de nuestra oración la vuelve poderosa y fortalece nuestra fe. Hoy el Espíritu Santo te recuerda que para tener comunión por medio de la oración debes añadirle a esa oración de fe la perseverancia, la justicia, y como un mismo hombre, en unidad y el Señor responderá a su debido tiempo conforme a su voluntad. ¡Maranata!
