Descripción:
¿Alguna vez te has encontrado una cana, una arruga, una nueva mancha? Envejecer, un proceso natural del cuerpo al cual le huimos, nos gusta la apariencia joven y saber que estamos llenos de vida, pero ¿Por qué envejecer nos aterra? Sencillo, sabemos que con el paso del tiempo ya no somos tan jóvenes y un día nuestra naturaleza humana puede morir.
Sin embargo, hace miles de años la palabra nos narra de personajes que vivieron alrededor de los 900 años (Génesis 5:27) ¿Te imaginas ser así de grande y llenos de salud? La humanidad estaba destinada para vivir eternamente, llenos de luz juntamente con Cristo, pero algo pasó que perdimos vida y eso fue “El pecado”. Dios no podía volver eterno el pecado, así fue como Adán y Eva salieron del huerto del Edén.
El pecado es tan tremendo que nos lleva a la muerte, no solo natural sino espiritual (Romanos 6:23) y es así como la palabra narra que los años de la humanidad fueron descendiendo cada vez más a causa del pecado (Génesis 5:4-11 / Génesis 6:3).
Por otro lado, Dios nos vino a redimirnos para acercarnos y reconciliarnos para darnos vida, y vida en abundancia (Juan 10:10) Pero, ¿Qué tenemos que hacer? En esta enseñanza analizaremos ese gen divino que Dios quiere regalarnos, por medio de elementos como la obediencia y la honra (Éxodo 20:12) para que no solamente vivamos en la tierra, si no que habitemos con el por la eternidad ¡Maranata!
