Descripción:
Nuestra condición humana hace que sintamos miedo: al qué dirán, al que pasará mañana, a la muerte. Y eso es natural en el mundo. Sin embargo, para nosotros, los que creemos en el Dios de lo imposible, debe ser diferente. La Biblia dice que no nos ha dado Dios un espíritu de temor, sino de poder, de amor y de dominio. Pero es difícil creer en lo que no vemos. Por eso debemos ser como niños, con fe, esperanza y seguridad en lo eterno. El miedo en nuestro corazón puede hacer que nos desviemos del camino y no permitamos que Dios nos perfeccione. Escucha este mensaje, porque en un de repente, Dios puede cambiarlo todo. En un abrir y cerrar de ojos, Dios hace ríos en la sequedad.
