Descripción:
A veces creemos que el peligro está afuera, que debemos cuidarnos del exterior, que está lleno de personas y situaciones malas que pueden poner en riesgo nuestra vida y nuestra salvación. Génesis 3:22 nos enseña que hay cosas para las que no estamos preparados, porque necesitamos ser instruidos, necesitamos conocernos y saber cuáles son nuestras debilidades para que Dios las perfeccione, al final el objetivo es no permitir que enemigo se aproveche y caigamos en desobediencia. Teniendo en cuenta está necesidad Dios nos envía un mensaje claro con esta enseñanza para que guardemos nuestro corazón y nos cuidemos de nosotros mismos, de aquello que aún para nosotros es desconocido pero que Dios sabe que está en nosotros, esto no sólo nos ayudará a cuidarnos si no a cuidar a los nuestro y a mantener un buen testimonio como hijos de Dios y a responsabilizarnos de nuestros actos, para ser reflejo de la Luz de Cristo en un mundo de oscuridad, caminando con prudencia e integridad.
