Descripción:
Incluso para los cristianos, es difícil mantener la esperanza en medio de una prueba. Lo importante es reconocer primero que el afán por tenerlo todo materialmente o tener éxito según el mundo puede llevarnos a la desesperación. Por otro lado, la falta de obediencia a Dios también puede llevarnos a vivir intranquilos. Dios nos ha prometido que seremos felices, pero no que no habrá pruebas. Lo que debemos aprender es llenarnos de fe, y esa fe traerá esperanza. Esa esperanza nos servirá para aferrarnos a nuestro Padre, quien indicó en Salmos 40:2 que Él nos sacará de cualquier lugar donde nuestra falta de fe nos haga entrar. ¿Quieres vivir tranquilo o prefieres quedarte en el foso de la desesperación? Escucha atentamente, porque Dios quiere llenar tu vida.
