Descripción:
¿Alguna vez has cometido un error? ¡Estoy seguro que sí! Todos en algún momento de nuestra vida hemos cometido errores; algunos leves, otros moderados y algunos otros más grandes; simplemente somos humanos, todos fallamos. El verdadero problema está cuando no somos capaces de reconocer nuestros errores y enmendarlos, y aunque posiblemente existan situaciones que jamás puedas reparar, puedes mejorar y resarcir con arrepentimiento genuino. Entonces; ¿Por qué si todos cometemos errores, nos cuesta tanto reconocerlos? David decía que incluso había pecados que le eran ocultos (Salmos 19:13). Muchas veces nos cuesta porque aún no nos damos cuenta del error, y otras veces porque no queremos salir del error. Sea cual sea el caso, el no reconocer los errores denota una actitud de niño. También es importante que te preguntes ¿Tengo conflicto entre lo que quiero y debo hacer? Y si la respuesta es sí, Significa que aún eres esclavo de la carne, y debes tener en cuenta que el Señor compara el estado de esclavitud con el de un niño que aún no puede heredar (Gálatas 4:1). Pero hay buenas noticias, ¡El primer paso es reconocerlo! Hoy por medio de esta enseñanza el Señor te invita a que des ese primer paso, para que tu hombre interior sea fortalecido (Efesios 3:14 -17) y puedas ser reconocido como hijo y heredar. ¡Maranatha!
