Descripción:
Apuesto que cuando vez una corona piensas en un rey y es porque no existen los reyes sin corona. Apocalipsis 1:6 afirma que Dios nos hizo reyes y sacerdotes, pero entonces ¿cuál es nuestra corona? Este mensaje describe las coronas que Dios ha puesto a nuestra disposición, las cuales debemos luchar para no perder. Probablemente, la tarea difícil sea primero obtenerlas y luego evitar que el enemigo nos las robe, para avergonzarnos y condenarnos, sin embargo, podemos luchar contra todo aquello que nos quiera robar lo que Dios nos ha dado.
