Descripción:
Estamos en tiempo difíciles (2 Timoteo 3:) dónde el enemigo quiere matar, robay y destruir lo que Dios quiere hacer en nuestra vida y nuestra familia, siendo nosotros semilla que ha sido sembrada por el padre y debemos dar fruto. A través de la parábola del sembrador (Mateo 13:18-19) Dios quiere revelar a nuestra vida que tipo de semilla hemos sido, en qué tipo de tierra nos hemos asentado y que tipo de fruto estamos dando, por qué si como las aves de rapiña que estorban una buena siembra así el enemigo con espíritus malignos quieres estorbarnos (Lucas 4:18) y por eso debemos cuidarnos de las espinas que son todos esos afanes del mundo que no nos permiten dar fruto. Posiblemente no sabemos que tan buena siembra estamos siendo por eso es necesario que podamos a Dios revelación, para alcanzar la verdad y con valentía hacer retroceder al enemigo para dar fruto al ciento uno por ciento.
