Descripción:
¿Alguna vez has estado conversando con alguien mientras estás a punto de perder la batalla contra el sueño? Es un momento en el que tratas de poner toda tu concentración, pero por más que tratas ya no puedes seguir una conversación hilada; dices cosas sin sentido, reaccionas de manera lenta, sin coordinación, sin energía, y hasta se te podría escapar alguna indiscreción… ¡Super peligroso! Ahora, ¿Te imaginas estas por la vida en ese estado? ¿En reuniones de trabajo, en el tránsito o tomando decisiones importantes? Las pérdidas y daños podrían ser catastróficos. Hasta suena absurdo que te pregunte si manejarías en una autopista bajo ese estado. Sin embargo, muchas veces vamos por la vida espiritualmente dormidos, tomando decisiones que nos han robado bendiciones. Es como ir a la guerra con ganas de morir; porque sí, vivimos en una guerra espiritual. El enemigo vino a robar, matar y destruir, pero es momento de despertar (Mateo 25:6). Hoy por medio de esta prédica el Señor está sonando su alarma (Joel 2:1), para que despertemos y podamos RECONOCERLO en todos nuestros caminos (Proverbios 3:5-6). Solo Cristo es capaz de enderezar nuestro rumbo y liberarnos de toda atadura. Despierta Iglesia, el amado viene pronto, ¡Enciende tu lampara, y prepárate! ¡Maranatha!
