Descripción:
Para ser un buen hijo de Dios no basta solo con creer en Él, sino que también requiere de reflejar su carácter en nuestra manera de vivir. Una de las virtudes que reflejan el carácter de Cristo es la piedad, esta no es solo una actitud religiosa, sino una virtud que nace del amor a Dios y se traduce en compasión y misericordia hacia los demás y hacia nosotros mismos. Pero ¿Cómo practicamos la piedad? En 1.ª Timoteo 4:8 nos dice que cuando nos sometemos a la voluntad de Dios, estamos practicando la piedad. Así que practica la piedad; recuerda que, así como el ejercicio físico es un ejercicio para el cuerpo, la piedad es un ejercicio para el espíritu que trae consigo bendiciones en esta vida y en la que viene.
