Descripción:
¿Tener autoridad? ¿A quién no le gusta la sensación de poder, tener la razón, o libertad para hacer lo que queremos? Porque eso es lo que solemos pensar cuando pensamos en autoridad, ¿no? Sin embargo, la autoridad va más allá de lo que nos imaginamos, además que no toda la autoridad se ejerce de una buena forma. Lastimosamente estamos acostumbrados a que el concepto de autoridad está vinculado al miedo también, y es porque muchas veces nuestras autoridades actuales o del pasado abusaron del poder, haciendo que nuestra mente rechazara la autoridad.
El día de hoy el Señor te sale al encuentro para ti, que se te fue dada una autoridad, ya sea en tu familia como cabeza del hogar, como ejemplo; en tu trabajo, en un privilegio en la iglesia, o simplemente en la vida, porque Dios ya te ha dado autoridad para vencer al enemigo (Lucas 10:19). Debes saber esto, la autoridad que se te fue dada conlleva responsabilidad, más allá de tener poder, debes saber que eres un ejemplo y toda instrucción que debes deber ir respaldada por tu ejemplo para que esta sea efectiva (Mateo 3:13 – 15), es el secreto para enseñar.
Otro punto que debes considerar es el amor, a nadie nos gusta que nos sometan sin razón, pero al dar ejemplo sabrán que tu autoridad es genuina y procuras el bien para todos. Recuerda que incluso el Señor Jesús se sujetó por amor (Lucas 2:51) dándonos el ejemplo, al igual que nos llamó a ser servidores con el ejemplo (Mateo 20:25-28).
Finalmente, recuerda que la autoridad que Dios nos dio está ahí y solo falta que accionemos con fe, para derrotar al enemigo en medio del desierto (Lucas 10:19) y no desfallecer ahí como el pueblo de Israel (1 Corintios 10:1 -13) solo debemos permanecer sujetos a Él (Juan 15:4-5). Si eres autoridad no dejes de practicar estos consejos, Dios te quiere dar la victoria.
