Descripción:
“Sabiduría”, una virtud tan anhelada pero tan poco comprendida. Algunos la confunden con la inteligencia, pero la verdadera sabiduría no se mide en conocimiento, sino en la forma de actuar, con una conducta acertada. Y, ¿Quién es sabio? La palabra dice que el sabio es el que trae a memoria el amor y la misericordia de Dios (Salmo 107:43). ¿Alguna vez te haz puesto a pensar en tan grande amor y tan grande misericordia nos da Dios cada día? ¿Realmente lo has considerado con la importancia debida? Dice la palabra que su amor es tan grande, que aún siendo pecadores Él nos amó primero (Romanos 5:8). Entonces, ¿Sabes por qué el que considera este gran amor es sabio? Porque el que al que mucho se le perdona, mucho ama (Lucas 7:47), porque el que recuerda de donde lo han sacado, no quiere volver, y cuida su conducta de tal forma que actúa con tal prudencia y temor a Jehová, que se vuelve sabio (Proverbios 1:7). ¿De donde te sacó a ti el Señor? Hoy Dios quiere recordarte que ya fuiste redimido por su sangre, ¡Alábale! (Salmo 107: 1 – 2 / 1 Pedro 1:8). ¡Pero que difícil es en este cuerpo de corrupción y tinieblas! Dios te dice una vez más ¡CLAMA A MÍ! Él te quiere responder, el te quiere librar (Salmo 107: 17 / Jeremías 33:3) para que cantes una vez más el canto de los redimidos y nunca más se te olvide del gran amor y misericordia que Él nos da, y aún se renueva cada mañana. ¡Maranatha!
