Descripción:
En París, Francia, se ubica un museo que es visitado por miles de personas, ya que allí se muestran las más grandes obras maestras de la pintura, como “La Mona Lisa” de Da Vinci. Me sorprende porque imagino lo agradable que es poder ver algo creado por una persona con tanta dedicación, esfuerzo y amor. No solo es agradable a la vista, sino que también transmite diferentes mensajes. Pero, hablando de algo que no es pintura, Efesios 2:10 nos dice que somos obras maravillosas, creadas por un Dios vivo. Sin embargo, a veces no le damos ese valor porque el enemigo nos quiere hacer creer que no fuimos diseñados con un propósito.
