Descripción:
Si hay algo de lo que podemos testificar los cristianos es que, al momento de reconocer a Cristo como nuestro Señor y Salvador, pasamos de estar en las tinieblas a la luz. Eso no solo hace que podamos ver en nuestro interior lo que no viene de Dios, sino también llenar nuestro entorno de luz. Pero es importante recordar: ¿Cómo nos llenamos de luz? ¿Cómo mantenernos firmes en la luz de Cristo aún en momentos de dificultad? La luz que está en nosotros debe ser reflejada (Mateo 6:22-24). Debes ser luz en tu hogar; así darás testimonio de que la luz de Cristo está en ti. Escucha atentamente y deja que la luz de Cristo te llene y resplandezca para llevar a este mundo lleno de tinieblas la esperanza de vida eterna, pues Cristo ya pagó el precio.
