Descripción:
Alguna vez has imaginado, ¿Qué harías si tuvieras tanto dinero que no tuvieras la necesidad de trabajar nunca más? Podrías despertar a la hora que quisieras, dejarías de preocuparte por hacer las tareas pesadas de la casa, todos al servicio tuyo y nada importaría más que disfrutar; y aunque parezca una vida resuelta, existiría un vacío enorme. En la biblia encontramos el ejemplo más grande, qué aun siendo el dueño del mundo, Jesucristo vino a la tierra servir, porque como está escrito “más bienaventurada cosa es dar, que recibir” (Hechos 20:35) y servir es una forma de dar lo mejor de ti. Es una forma en la que todos trabajamos en equipo para el bien común. Hoy por medio de la palabra, el Señor nos motiva a que sirvamos con amor como Él lo hizo, pues el viene por una novia de su misma naturaleza, como el ejemplo de Rebeca, figura de la novia, que su actitud era de servir con amor y gozo en todo tiempo (Genesis 24:2 – 14) Existe una frase que dice “quien no vive para servir, no sirve para vivir”, pero el Señor nos llamó para vida y vida en abundancia, lo que significa no solo aquí sino en la eternidad debemos de mostrar un servicio genuino y con amor, pues Dios pesa los corazones. ¡Maranatha!
