Descripción:
¿Alguna vez has tenido que prepararte para un examen? Imagino que sí. Por eso te preparas: estudiando, leyendo, practicando. Porque el objetivo de los exámenes es aprobarte, es decir, comprobar que ya tienes el conocimiento suficiente sobre lo que necesitabas. Pero qué triste es ser reprobado; independientemente de los motivos, suele depender de ti ese resultado. Así también es la vida de los que hemos decidido seguir a Cristo. Aunque en el camino atravesamos pruebas, no depende solo de nuestra humanidad poder atravesarlas. Así como en Apocalipsis 3:8, donde Dios habla a la iglesia de Filadelfia y la reconoce por lo que ha hecho, así Dios habla hoy a nosotros, que somos su iglesia, con este mensaje que nos motiva a definirnos y a creer que el tiempo de su venida está cerca.
