Descripción:
Cuando un teléfono móvil está fallando, lo primero que hacemos es reiniciarlo para que todas las funciones comiencen a ejecutarse de cero y el celular vuelva a funcionar. De la misma manera, sucede en nuestras vidas: cuando, a causa del pecado, nuestros caminos se están desviando de los caminos de Dios, es necesario reiniciar nuestra manera de vivir. Incluso en aquellas situaciones en las que sientes que Dios no te va a perdonar, recuerda que Dios es amor y te está dando una nueva oportunidad de volver a empezar. Por lo tanto, el que está unido a Cristo es una nueva persona. Las cosas viejas pasaron; se convirtieron en algo nuevo (2 Corintios 5:17). ¡Deja que Dios reinicie tu vida! Él quiere bendecirte.
