Descripción:
Todo lo que vemos a nuestro alrededor fue creado por alguien con un objetivo específico: la casa para vivir, el carro para transportarnos, la sombrilla para cubrirnos de la lluvia, y así podríamos mencionar muchos ejemplos. Sin embargo, antes de convertirse en realidad, todas estas cosas fueron ideas y pensamientos de alguien. Tú y yo no somos objetos; nuestro Creador, que es Dios, nos diseñó perfectamente con un propósito. Esto lo podemos confirmar en Efesios 2:10. A veces, el enemigo intenta quitarnos ese diseño exclusivo para que no cumplamos nuestro propósito, pero nuestro Creador lo sabe. Este mensaje te invita a reflexionar y a animarte, a hacer lo que fuiste diseñado para hacer, desacreditando al enemigo y viviendo una vida llena de bendiciones.
