Descripción:
Las promesas de Dios llevan consigo un compromiso que surge de su gran amor. Sin embargo, estamos acostumbrados a un mundo de traición y es por eso que muchas veces viene a nuestra vida la duda ¿Será que es posible que se cumpla la promesa? Pero es ahí cuando la palabra debe germinar en nosotros para que genere esperanza activando nuestra fe en Él (Isaías 41.10). Por lo tanto, es necesario esperar con paciencia y confiando, pues al dudar de sus promesas corremos el riesgo de actuar de forma imprudente; y podríamos recibir lo que no esperábamos. (Génesis 16:1-6). Por ello el tiempo es primordial en este proceso y si Dios promete no se equivoca, no será antes ni después, sino en su perfecto tiempo. (2 Pedro 3:9), confiar es una de las cosas que como hijos debemos practicar para no abandonar la fe y se apodere el miedo de nuestra voluntad.(Génesis 21:1-3), Hoy por medio de esta predica el Señor te hace un llamado para que sigas confiando esperando sus promesas y sigas activando tu fe; creciendo. Por que la esperanza no avergüenza (Romanos 5:3-5), y Él a su debido tiempo la cumplirá.
