el-premio-supremo

Discipulado familiar

El premio supremo

Hna. Rosy de Pérez

Disponible también en:

Descripción:

La vida nos presenta momentos de prueba y desafíos que pueden hacernos sentir débiles y sin fuerzas. Sin embargo, nuestra verdadera fortaleza no viene de nosotros mismos, sino de Dios. Cuando confiamos en Él, encontramos el refugio y la paz que necesitamos para seguir adelante. Dios nos invita a acercarnos a Él en todo momento, especialmente cuando enfrentamos dificultades. En vez de alejarnos, debemos aferrarnos más a su amor y, aunque tengamos miedo, aceptar su perfecta voluntad tal y como lo hizo su hijo Jesús (Mateo 26:39). Así que hoy te invito a que no escondas tu dolor ni tus debilidades, porque aun en medio de todo eso, Él es nuestra fortaleza. ¡Resiste, eres más que vencedor!