Descripción:
¡Que útiles son los caminos! ¿Te imaginas que no existieran caminos en la ciudad? Sería un completo desastre, no sabríamos a donde ir y siempre estaríamos perdidos. Pero, aún existiendo caminos ¿Te has pedido alguna vez? Lo mismo pasa en lo espiritual, sin camino estamos perdidos. Pero la buena noticia es que sí existe un camino, y es Cristo (Juan 14:6). Entonces ¿Por qué aún teniendo camino, nos perdemos? Hoy la pregunta correcta ¿Vas en el camino? Jeremías nos invita a detenernos un momento en el camino (Jeremías 6:16) y preguntar por las sendas antiguas, a reflexionar si aún estamos caminando en el camino de la vida. Hoy por medio de esta predica Dios quiere hablarnos, como lo ha hecho antes, para recordarnos de donde nos ha sacado y hasta donde nos ha traído. ¡Él es más grande que todas nuestras preocupaciones, recuérdalo! ¡No nos desvíenos ni a derecha ni a izquierda! Ni por las riquezas (1 Timoteo 6:9 – 10), ni el amor de los hombres, ni los engañadores (Mateo 24:24), ni por nuestros propios corazones (Proverbios 14:12). Más bien hagamos una pausa y escudriñemos el camino por el que andamos (Lamentaciones 3:40). Este es tiempo de definición, como hizo Josué que recordando las grandes maravillas que Dios había hecho, no se dejo confundir y decidió servirle al Dios bueno (Josué 24: 14 – 25). Que nuestro ruego sea ser encontrados firmes en el camino, permaneciendo con ferviente amor, como al inicio antes que sea muy tardes (Proverbios 1: 28 – 33) ¡Maranatha!
