Descripción:
“Pedir”, para algunos esta palabra no es precisamente la más linda, pues cuando se pide es porque uno no tiene o no puede algo por sus propios medios, y como lo quiere o necesita, recurrimos a pedir. Entonces, implícitamente para pedir se requiere humildad y reconocer que no podemos solos. Por otro lado, no es que siempre vayamos a pedir, sino que sepamos que hay un tiempo para pedir y también para dar. En esta oportunidad hablaremos de como podemos alcanzar bendiciones si lo pedimos de la forma correcta.
Uno de los elementos para pedir, es la fe, confiando en que tenemos un Padre bueno y que su debido tiempo nos dará lo que ha prometido, pero nosotros también debemos creerlos “llamando las cosas que no son como que si lo fueran” (Romanos 4:17 -18). Otro elemento fundamental es la humildad, sabiendo que no lo merecemos y reconociendo que somos necesitados, pues una actitud humilde conmueve el corazón de Dios (Salmo 51:17 /Salmo 138:6 / Mateo 15:25 – 27)
Pero, ¿Qué pedimos? Nuestros anhelos pueden ser muy buenos, pero ¿alguna vez le hemos preguntado al Señor si le agradan? Tenemos un Padre bueno que quiere lo mejor para nosotros y es por eso que debemos pedir conforme a su voluntad (Lucas 13:25 -27 / Lucas 22:42) pues al guiarnos por nuestras emociones (alma) podemos equivocarnos, y el Señor a veces lo permite para darnos lecciones que nos traen perdida (Números 11:18-20).
Una vez sabiendo que debemos pedir conforme a su voluntad (1 Juan 5:14-15), no olvides llegar con humildad y lleno de fe, que a su tiempo y según su voluntad Él te responderá. ¡Maranatha!
