alcanzando-misericordia

DISCIPULADO FAMILIAR

Alcanzando misericordia

Pastor Jorge Imeri

Disponible también en:

Descripción:

 

Romanos 8:1 nos da a entender que, si estamos en Cristo, para nosotros no hay ninguna condenación, pero además nos habla que una señal de que estamos en Él es que tenemos al Espíritu y no actuamos conforma a los deseos de nuestra carne. Pero viendo tal bendición, que no tendremos ninguna acusación, ¿Por qué a veces estamos acusados?

 

La realidad es que, la acusación viene cuando en nosotros hay pecado y la vergüenza de confesar nuestro error se traduce en orgullo, es así como no nos gusta estar acusados, pero si no decimos la verdad no podemos salir de la cárcel de la condena. Cristo es nuestro abogado defensor ahora, y antes de que llegue el día en que se vuelva nuestro juez para dictar veredicto, debemos acercarnos a Él con la verdad para encontrar misericordia.

 

A través de esta enseñanza aprenderemos que el primer paso para alcanzar la misericordia y olvidarnos de toda acusación es acercarnos a Él (1 Pedro 5:7). Pero cuando nos presentemos delante de Él debemos llegar con la verdad en íntimo a confesar nuestro pecado (1 Pedro 5:7) deseosos de apartarnos para no volver a caer (Juan 8:10 -11 / Proverbios 28:13). No queriendo pecar más, y aunque puede que pequemos (Proverbios 14:16)   la actitud debe ser velar por no volver a caer y levantarnos nuevamente, así como el hijo prodigo que levantándose volvió con humildad al reconocer su error (Lucas 15:18).

 

Si tu necesitas misericordia, acércate confiadamente al trono de la gracia con un corazón sincero y humilde, Dios quiere cambiar tu vida, pero no peques más ¡Maranatha!