Descripción:
La vida diaria no es fácil, hay días en que las presiones, las provocaciones y hasta la gente que tenemos cerca nos quitan la paz. Nos enojamos, reaccionamos mal y después nos sentimos mal por el resultado de nuestras acciones. Pero debes entender que en medio de todo esto no estamos solos, el Espíritu Santo vive en nosotros y quiere formar el carácter de Jesús en nuestra vida, dándonos dominio propio para vencer nuestras debilidades. Santiago 1:19 nos dice: "todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse". Esto nos hace entender lo importante que es poner un filtro a lo que escuchamos, porque el enemigo usa las circunstancias para tocarnos donde aún somos débiles. Por eso hay que analizar lo que nos dicen, no responder de inmediato y, si algo nos mueve a enojo o tentación, hacer una pausa y buscar al Señor. Jesús mismo nos dio el ejemplo. Cuando lo tentaron en el desierto, no discutió ni se enojó. Simplemente respondió con la Palabra: "Escrito está". Nosotros podemos hacer lo mismo, pero necesitamos llenarnos de la Palabra cada día, antes de que el mundo nos llene la cabeza de ruido. Busquemos al Señor en cada momento y dejemos que el Espíritu Santo nos guie. Así, cuando venga la prueba, tendremos un escudo en el corazón para decir "no" a la tentación y "sí" a lo que Dios quiere para nosotros.
