Descripción:
En nuestra vida espiritual, constantemente nos encontramos con puertas: algunas que Dios abre, otras que Él cierra y también aquellas que debemos evitar abrir. ¿Pero cómo sabemos cuáles son las puertas que debemos abrir? Muchas veces pedimos a Dios que abra oportunidades, caminos, soluciones, pero ignoramos la importancia de tener las llaves correctas y saber escuchar su instrucción, porque Él nos da llaves espirituales como la fe, la oración y la palabra, pero debemos usarlas con sabiduría y humildad. Recuerda, Dios no abre puertas sin propósito; al contrario, Él desea que tengas intimidad con Él para recompensarte públicamente (Mateo 6:6). Él desea guiarte con claridad, pero debes estar dispuesto a escucharle, esperarle y obedecerle. La oración es tu llave, ¡úsala con fe!
