Descripción:
¿Sabías que la higuera es el único árbol que da dos frutos al año? Si alguna vez pasaste cerca de una higuera, probablemente pudiste sentir el aroma tan agradable y dulce de los higos. Imagínate que vas por la calle y alguien te pregunta, ¿Qué tipo de fruto estás produciendo en tu vida? ¿Qué le responderás? La vida del cristiano es como un árbol que no solamente tiene hojas, sino que da buenos frutos. Pero, si no hay crecimiento espiritual, no hay frutos. Dios te ha dado la capacidad y la oportunidad de dar frutos buenos, pero es necesario que vivas bajo Sus mandamientos para no sufrir pérdida (Lucas 13:9). La parábola de la higuera es un mensaje para reflexionar. ¡Aleluya!
