Descripción:
Estar en cautividad no solo significa estar encerrado en un lugar físico, sino también estar atado a algo, tener emociones reprimidas debido a la falta de perdón y todas aquellas cosas que no nos permiten ser libres. Pero, ¿cómo podemos salir de esa cautividad? En Romanos 12:2 se nos exhorta a cambiar nuestra forma de pensar y actuar, en lugar de seguir las influencias del mundo, porque solo así podremos experimentar la verdadera libertad. Vivir en libertad implica un compromiso constante de despojarnos de nuestras viejas maneras de vivir y abrazar la nueva vida que Jesús nos ofrece. Recuerda que Dios no nos creó para vivir en cautividad, sino para experimentar la verdadera libertad que solo Él nos puede dar.
