Descripción:
La vida es una constante toma de decisiones, desde que despertamos comenzamos a elegir entre una u otra cosa, pero es tan automático que no nos damos cuenta, hasta que una situación difícil llega y nuestra mente pareciera no saber qué hacer. Por eso necesitamos escuchar la voz de Dios. Pedir señales, leer su palabra y tener comunión con el Espíritu Santo son algunos de los elementos que se necesitan para recibir revelación, en oportunidades esa revelación sale de lo convencional como a José antes del nacimiento de Jesús (Mateo 1:20). ¿Quieres revelación? O ya sabes qué decisiones son las correctas. No hay nada más seguro que lo que viene de Dios. Así que inclina tu oído a esta palabra y actívate, Dios quiere mostrarte lo que necesitas.
