Descripción:
Imaginemos por un momento estar completamente en la oscuridad, que difícil sería todo, algo similar ocurre cuando venimos a Cristo, llenos de tinieblas y él es la luz que nos muestra el camino. Al llegar a él nos volvemos su pueblo, nos convertimos en descendencia de Abraham (Gálatas 3:29), así como las estrellas (Daniel 12:3), cuya heredad será eterna y su característica principal es brillar en medio de la oscuridad y reflejar a Cristo para todo aquel que está en tinieblas. Esta prédica nos hace reflexionar sobre qué tipo de descendencia somos y que herencia recibiremos si nos definimos.
