Descripción:
Todos cometemos alguna locura en la vida, pero las personas no saben que sus locuras tienen nombre y se llaman pecados. Los psiquiatras sin saber pueden decir esto y aquello, pero tenemos que preguntarnos ¿estamos viviendo en pecado deliberadamente? Las heridas emocionales del pasado y del presente se han convertido en una amenaza para la salud mental física y espiritual. La locura tiende a ser heredada por algún familiar que sufre algún trastorno mental, también es causado por anormalidades del cerebro y por las almas que necesitan ser restauradas. La falta de perdón, la amargura, el miedo, la ansiedad son algunos de los sentimientos que paralizan tu alma y no te deja ver con claridad y cada evento lo ves distorsionado al final terminas cometiendo una locura. La palabra de Dios consuela a aquellos que luchan con una enfermedad mental y nos recuerda que Él conoce nuestro pecado (Salmos 69:5) Para tener una mente sana necesitas ir a Dios, hoy más que nunca tienes que aprender a discernir su voz en medio de la confusión. Un mensaje para recordar que la gracia es para todos y que Dios te ama por ser Él quien es y no por lo que tú eres ¡Aleluya!
