Descripción:
La inseguridad es una de las sensaciones que más nos roban la paz, la delincuencia, el desempleo, el covid-19, problemas de los últimos tiempos que nos hacen vivir pensando que en cualquier momento podemos perder la vida o a las personas que amamos. Aunque no es fácil de lograr, este mensaje viene del corazón de Dios a traer paz a nuestra vida, pero tenemos que saber que para ser protegidos debemos habitar en el abrigo de Dios y morar bajo la sombra del omnipotente (Salmo 91:1 y 17:8), la sangre de Cristo nos protege y tener cobertura también, no son elementos separados, son un todo que debemos buscar, creer y anhelar. Así como Daniel, quien fue protegido para dar testimonio del poder de la protección de Dios, así nosotros debemos transmitir esa seguridad enmedio de estos tiempos difíciles, no en el dinero, ni en nuestro trabajo, si no en Dios.
