Descripción:
La eternidad es uno de los misterios más grandes pero también más maravillosos que Dios ha sellado en nosotros, no para confundirnos si no para que entendamos que nuestro paso por la tierra tiene un propósito que va más allá de nacer y morir. Para entender este misterio, es necesario creer que Dios todo lo ha tenido y tiene en sus manos (Eclesiastés 3:5) y que aunque el enemigo nos quiera separar de su amor, él nos da oportunidades cada día para caminar en rectitud, pero hay enemigos que van a impedir que alcancemos la eternidad, por eso está enseñanza sobre los enemigos de las sendas Olam nos guiarán a entender que Dios tiene propósitos eternos para nosotros pero que debemos estar conscientes de nuestra condición cómo hijos porque al ser hijos somos también herederos, pero el comportamiento de un hijo es ser similar al padre y esto debe confrontar nuestro caminar, a punto de ponernos a cuentas, dónde él nos espera con brazos de amor y dónde quieres cambiar nuestras vestiduras y limpiar nuestro corazón.
