Descripción:
Falsamente el hombre ha creído que puede manipularlo todo, cuando realmente el único capas de hacerlo es Dios, por ejemplo el tiempo, no podemos detenerlo ni regresarlo, mucho menos adelantarlo, porque es algo que está fuera de nuestro alcance, sin embargo, Dios aunque a los ojos humanos pareciera no tener el tiempo en sus manos, nos muestra con la venida de Jesús que Él tiene un tiempo para todo (Eclesiastés 3:11), incluso para aquello que nosotros creemos que ya no hay tiempo, para el arrepentimiento, para el perdón, para nuestra vindicación. Debemos ser conscientes como hijos de Dios que necesitamos un cambio de tiempo y con este mensaje Dios confirma la respuesta a esa necesidad tan urgente en nuestra vida (Mateo 24:22). Prepárate para este mensaje que está llegando a nosotros en tiempo extraordinario.
