a posición que ocupamos en el mundo depende de las decisiones que tomamos, muchas veces consideramos que somos lo despreciable y vil porque le damos poder al enemigo, pero la palabra de Dios dice en 1 de Corintios 1:27-29 que eso vil y menospreciable usará Dios para mostrarle al mundo lo que él es. Isaías 49:1 al 3 nos habla del deseo de Dios de hacernos como "una lanza ungida". Cristo es el mayor ejemplo de punta de lanza que arrebató al imperio de la muerte y nos abrió paso al lugar santísimo. Durante esta prédica aprenderemos sobre cómo ser punta de lanza en las manos del Dios vivo y cómo nuestro testimonio traza el legado que dejaremos a nuestros hijos.