Descripción:
Tomate un segundo para respirar, ¡Inhala y exhala! Imagina un lugar en donde te gustaría estar, lleno de paz. Que bonito es cuando estamos rodeados de personas y elementos que nos procuran la paz, la armonía y nos impulsan y recargan de energía para nuestro diario vivir. Esa es una atmosfera que debiéramos procurar en nuestros hogares y aunque cada integrante de la familia es un elemento para procurar esta atmosfera, los que deben poner el ejemplo y fundamento son los padres.
Pero entonces ¿Cómo procuramos ese ambiente? Un elemento importante es el compromiso, así como José lo hizo con María (Mateo 1:18), que a pesar del miedo y dificultades no la abandonó, y brindó un ambiente de seguridad y protección ¡Cuida su inocencia! Pues el enemigo anda como león rugiente viendo a quien devorar (1 Pedro 5:8). Nuestros hijos lo absorben todo, tanto lo bueno como lo malo. Si procuras un ambiente de seguridad y protección, ellos van a querer repetirlo, pero si hay violencia ¿Qué crees que van a imitar?
Otro elemento importante es el equilibrio y la justicia, José era un hombre justo, si hay este elemento en tu hogar tus hijos aprenderán que todos son importantes y no habrá semillas de envidia ni amargura. No olvides añadir respeto (Mateo 1:23 -25) y construir sobre el fundamento del amor (1 Corintios 1:8) y en tu hogar no faltarán las risas, el gozo y la paz de Dios.
Hoy por medio de esta enseñanza el Señor quiere que los hogares tengan una atmosfera espiritual que los lleve a ganas las batallas diarias y se puede decir ¡Grandes cosas han hecho Jehová con estos! (Salmos 126:3).
